20 oct. 2013

La pesadilla del motorvärmare y el aparcamiento en Sundsvall



Te tropiezas con ella casi por casualidad pero una vez descubres para qué es no puedes dejar de pensar en ella. Esa extraña caja de la foto no falta en ningún aparcamiento al aire libre en Sundsvall. Y a nosotros, que no teníamos ni aparcamiento ni por tanto cajita, nos ha quitado el sueño en las últimas semanas.

Su función es sencilla, ahí se conecta el coche para que cuando la temperatura caiga en picado el motor de tu coche no muera en el intento de calentarse y arrancar. Es lo que aquí llaman motorvärmare. Aquí los coches están normalmente preparados para sobrevivir a los duros inviernos y tienen instalados el motorvärmare que, a su vez, necesita acceder a la corriente eléctrica para funcionar, de ahí la famosa cajita de la foto. Ahí es donde se “enchufa” el coche por la mañana, una vez hayas limpiado la nieve y el hielo que tenga encima, claro. ¡Qué divertido va a ser aquí el invierno! Por eso, las zonas de aparcamiento privado están dotadas con estos cacharritos y hay gente que vive en casas unifamiliares y lo tienen también preparado para darle un poco de vida al motor helado.



La cuestión es que aquí no es nada fácil encontrar una plaza de aparcamiento. A veces te la ofrecen con el piso de alquiler pagando una cantidad extra pero en nuestro caso, lo único que nos ofrecieron fue una lista de espera para acceder a alguna de las plazas que tenemos en frente de nuestro bloque. Espera que te espera y nada. Bueno, puede pensar alguno, pues aparcas en la calle y ya está… Pues no, resulta que aparcar en la calle nos cuesta 10 coronas al día (algo más de un euro), y gracias que estamos al otro lado de la vía del tren y no en pleno centro, que si no sería 10 coronas la hora. Al mosqueo de pagar por tener tu coche en la calle (una especie de zona azul pero sin tarjeta para residentes) hay que sumarle que tienes que estar pendiente de dos cosas muy importantes: cambiar el ticket (y evitar la multa) y tener siempre a mano monedas. Esto ha sido una especie de psicosis: sábados por la mañana corriendo adormilados escaleras abajo para cambiar el dichoso papelito; y una auténtica obsesión con las monedas. Aquí se paga casi siempre con tarjeta y teniendo en cuenta el ritmo de monedas que necesitamos, estábamos siempre a la busca y captura.

Olvídate de encontrar fácilmente una plaza de aparcamiento, al menos aquí en Sundsvall. No hay anuncios de particulares ni empresas con las que contactar. Tan solo encontramos que el Ayuntamiento tiene algunas opciones de larga estancia pero en nuestro caso, demasiado lejos de casa. Conforme el tiempo iba refrescando y las semanas pasaban nos hemos empezado a agobiar pensando en el invierno. ¿Cuántas probabilidades hay que de que el coche, después de un día a la intemperie, digamos a menos 30 grados, se niegue a arrancar? Bastantes, diría yo. La buena noticia es que casi cuatro meses después ¡tenemos un aparcamiento!, que además está cerca y que podemos renovar mes a mes acudiendo al hotel que lo utiliza. Además, es un aparcamiento subterráneo acondicionado para que nuestro coche esté bien calentito y por tanto, parece que no nos hará falta de momento instalar el famoso motorvärmare en el coche.

P.D.1. Como aún no ha llegado la nieve por aquí no he podido hacer fotos del motorvärmare en acción. Pongo una foto de la wikipedia, no es muy buena pero sirve para ambientarnos ;D



P.D.2. Siguiente tarea de la lista: poner las ruedas de invierno. Aquí es obligatorio circular con ellas desde el 1 de diciembre hasta el 31 de marzo pero es recomendable no apurar hasta diciembre, lo normal es que la nieve y las heladas lleguen bastante antes. Por aquí ya hay alguno circulando con ellas pero de momento son minoría.


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