27 may. 2014

Kosläpp: la fiesta de las vacas


"Pero estos suecos... de cualquier cosa hacen una fiesta, ¿no?". Esta es la reflexión que hacen mis padres cuando últimamente les cuento lo que hacemos por aquí. Pues sí. Que las vacas suecas llevan meses encerradas para protegerse del invierno sueco y llega el momento de sacarlas a pastar... pues lo celebramos. ¡Claro que sí! Es lo que llaman kosläpp y básicamente consiste en irse a la finca para ver cómo salen desesperadas en busca de hierba. Pero para que tenga una aire festivo, la clave está en la organización... que para eso estamos en Suecia. 

La primera vez que escuché hablar de esto fue gracias a mi amiga Lina, a la que tuve la suerte de conocer precisamente a través del blog (quién me lo iba a decir! ;D). Con ella hicimos la reserva, porque asistir es gratuito pero hay que hacer una reserva previa. Llegado el día,  nos esperaba una perfecta mañana de verano, con un sol luciendo y 20 grados a la sombra; así que pusimos dirección a Kovland, un lugar a apenas media hora de Sundsvall que es donde está la finca con las vacas en cuestión. Y cuando llegamos allí, todo un despliegue de personal en el parking (con coronas de flores en la cabeza incluida) y mucha gente. La mayoría familias a las que veíamos sacar del maletero cestas de picnic, mantas, sillas de playa... ¡como unos auténticos profesionales! 


El evento está patrocinado por la Arla, la principal marca de productos lácteos en Suecia. Así que para aligerar la espera invitaban a los asistentes a leche y -cómo no- kanelbullar. Hay que decir que la gracia del kosläpp está en que las vacas suelen salir desbocadas después de tantos meses de encierro, así que la gente se divierte viéndolas correr y saltar como locas hacia el prado. Sin embargo, y a pesar de la expectación, "nuestras" vacas nos salieron perezosas y la mayoría salieron caminando tranquilamente para desconcierto del personal. Así que al final las vacas nos decepcionaron pero, por todo lo demás fue un día muy agradable. Y como cualquier excusa es buena para disfrutar del sol, la naturaleza y la buena compañía, el próximo año esperamos repetir. Y ya habremos aprendido la lección: cesta, mantita y refrescos ;D. 


Solo me queda ya agradecer a Lina, Niklas y su familia que compartieran ese día con nosotros. Det var jätteroligt! ;D. 

20 may. 2014

Sundsvall da la espalda al racismo



Este fin de semana ha estado en Sundsvall Jimmie Åkesson, el líder del SD (Sverigedemokraterna), un partido sueco de extrema derecha.  Vino a dar un pequeño mitin a la plaza de la ciudad como parte del recorrido que está haciendo por diferentes ciudades suecas. La campaña política está ahora mismo muy activa ante la inminencia de las elecciones europeas y a las próximas elecciones nacionales, ya en el mes de septiembre. 

Este partido, que se describe a sí mismo como nacionalista y conservador, está en contra de la inmigración y las políticas de integración que se promueven en Suecia y, por ejemplo, de permitir a los homosexuales ser padres. El perfil racista -incluso muchos dirían que fascista- de este partido está generando una gran polémica en el país y en sus recientes apariciones públicas hay manifestaciones en su contra con un solo lema: dale la espalda al racismo. Y eso es lo que están haciendo en muchas ciudades, como Sundsvall el sábado. Entre 500 y 600 personas se congregaron en la plaza entre "fuertes medidas de seguridad" (lo pongo entre comillas porque con el nivel de seguridad que tenemos en España últimamente en las manifestaciones, lo de los suecos es un juego de niños). Muchos iban a escuchar al líder del SD pero muchos más fueron a "darle la espalda" a él y a su discurso, que por cierto intentaron sabotear con algunos problemas técnicos.


Para que nos hagamos una idea, hablamos de un partido que nació en 1988 pero que hasta 2010 no consiguió representación parlamentaria, con 20 representantes de los 349 que integran el Parlamento sueco  (Ryskdag). Nada extraño si se tiene en cuenta el auge de este tipo de partidos en los últimos años, sobre todo, en países de centro Europa. Hay algunos suecos que están totalmente en contra de este partido pero entienden que es importante que puedan tener representación y entrar en el sistema democrático para poder tener cierto control sobre ellos. 

Ahora que me toca ser extranjera y moverme en entorno multiculturales han surgido muchas veces el tema sobre el racismo en Suecia. ¿Es Suecia un país racista? Vayamos por partes: 

-Estamos ante el país con una política de inmigración más abierta que ningún otro país europeo. Es cierto que no es una barra libre para todos, pero si cumples los requisitos de entrada por razones humanitarias, el sistema te va a apoyar mucho más que en cualquier otro país. 

-Esto no quiere decir que la integración sea fácil. Superadas las trabas para entrar en el país y con muchas ayudas sociales a su disposición (ya hablaré de ellas otro día), no todos los inmigrantes tienen facilidades para integrarse en un país con una lengua y culturas tan diferentes a las suyas (hablamos de una mayoría de inmigrantes que vienen como refugiados, que piden asilo huyendo de países como Siria, Irán, Libia..). 

-Evidentemente ser extranjero te pone en desventaja con respecto a los autóctonos. En Suecia o en cualquier país del mundo.

-Soy de la opinión de que antes de preguntarnos si otros son racistas deberíamos responder por nuestros propios países. ¿Hay racismo en Suecia? Claro que hay. ¿Hay racismo en España? Diría que incluso más. Pero ya esto daría para otro tema de discusión. Hoy lo importante es el gesto de los suecos de negarse a aceptar un peligroso discurso que está calando en otros tantos países europeos.

P.D. A pesar de haber leído últimamente algunas tristes experiencias de españoles y otros extranjeros en Suecia, tengo que decir que yo nunca he vivido ninguna situación discriminatoria o conflictiva. No solo eso, sino que creo que tengo la suerte de sentirme bien acogida, al menos hasta ahora. 



1 may. 2014

Valborg: la noche del fuego


El 30 de abril (sista april) es un día especial en el calendario sueco y en otros muchos países del centro y norte de Europa. En español podría traducirse con la noche de Walpurgis o de las brujas. Y otra vez, ante una tradición sueca, nos encontramos con leyendas europeas mezcladas con el folclore sueco. Por un lado tenemos a una antigua santa del año 700 que se llamaba Valborg (o Walburga) y que, simplificando la historia al máximo, fue canonizada un 1 de mayo; por otro, la costumbre de origen alemán de encender un fuego para ahuyentar a las brujas y a los malos espíritus y que Suecia acogió allá por la Edad Media; y por último, la tradición vikinga de dar la bienvenida a la primavera. Si ponemos todos estos elementos en una coctelera, tenemos el Valborgsmässoafton, la noche de Walpurgis. 

Hoy en día es sobre todo, la noche en que se celebra la próxima transición de la primavera al verano. Se organizan grandes hogueras y la gente canta canciones especiales alrededor del fuego. En Sundsvall, el municipio lo organiza en Norra Berget -la montaña norte-, con actividades, coros y fuegos artificiales; pero se puede disfrutar de otras hogueras en distintos lugares. Nosotros fuimos a una cerca de casa, donde un equipo de fútbol femenino había organizado rifas, tentempiés y algún que otro juego para los niños.

En Suecia, la hoguera más grande y conocida es la que se celebra en Skansen, en Estocolmo. Pero también esta noche es aprovechada por los jóvenes universitarios para hacen grandes fiestas en ciudades como Uppsala o Lund. Muy parecidas a las fiestas de la primavera que organizamos en España, aunque con con la particularidad de que los jóvenes llevan sus gorros de graduados y cantan canciones especiales. Además, es también el cumpleaños del rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, así que las banderas ondean en todo el país. Por todas estas razones el 30 de abril es un día especial aquí.



Así que le dimos oficialmente la bienvenida a la primavera y ella, caprichosa, apenas se encendió la hoguera, nos respondió con lluvia o...¡más bien aguanieve! Eso sí, el mejor fuego de la noche fue el que vino después, en la estupenda barbacoa que compartimos con amigos ;D.